El Camino de Santiago es una ruta que recorren los peregrinos procedentes de España y de toda Europa para llegar a la ciudad de Santiago de Compostela, donde se veneran las reliquias del apóstol Santiago el Mayor. Durante toda la Edad Media fue muy concurrido, después fue ligeramente olvidado y en la época actual ha vuelto a tomar un gran auge. El Camino de Santiago ha sido declarado por la Unesco Patrimonio de la Humanidad; Itinerario Cultural Europeo por el Consejo de Europa y ha recibido el título honorífico de Calle mayor de Europa

Páginas

Mostrando entradas con la etiqueta Camino Aragones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Camino Aragones. Mostrar todas las entradas

lunes, 12 de abril de 2010

Etapa 6: Monreal - Puente la Reina-Gares

Larga y dura etapa que, bajo la silueta cónica de la Higa de Monreal, inicia su recorrido por el valle del río Elorz. Una a una, las poblaciones de Yárnoz, Otano, Ezperun y Guerendiáin, van aguardando el paso de los peregrinos que avanzan por las onduladas sendas de la sierra de Alaiz. Después, Tiebas, y Muruarte de Reta ofrecen un merecido descanso antes de llegar a Valdizarbe, comarca que se presenta en Olcoz y baja hasta Enériz y la simbólica ermita de Eunate. En la plaza de Obanos, el Camino Aragonés finaliza y se funde con el Camino Francés para continuar juntos el periplo hasta Santiago de Compostela. Aunque hoy parada y fonda en Puente la Reina, faltaría más.



Desde el albergue de Monreal, salimos de frente por el callejón y, pasada la iglesia, giramos a la izquierda por la calle del Burgo para salir de la población. Una vez en campo abierto avanzamos recto. La autovía A-21 queda a nuestra derecha y los campos de cereal, el bosque galería del río Elorz y la Higa, a 1288 metros de altitud, a nuestra izquierda. El camino va buscando la fértil ribera del río y, tras acompañar su cauce durante un kilómetro, lo cruza y se desvía hacia la izquierda por una pista (Km 2,2). Pronto deja de ser pista y se convierte en un camino que se agarra a las laderas de la sierra de Alaiz. La senda nos conduce junto a Yárnoz, población que aún conserva una torre medieval de los siglos XIV o XV (Km 4,3).

El último kilómetro recorrido es un anticipo de lo que viene a continuación. La senda se acopla como puede a la cambiante orografía de la sierra y alterna pequeños tramos de subida con otros de bajada. También, tan pronto se abre al valle como penetra en el bosque mediterráneo. Así pasamos junto a Otano (Km 5,8) y al despoblado de Ezperun (Km 7,5), donde lo único visible es la explotación de una cantera y el canal de Navarra, una infraestructura hidráulica que distribuye por Navarra el agua regulada del embalse de Itoiz. En fuerte repecho, seguimos por una pista asfaltada que pasa bajo la cantera y descendemos por un bonito camino resguardado que nos lleva hasta la entrada de Guerendiáin (Km 9,4). Al dejar esta localidad, de monumentales casas engalanadas con geranios y decorada con múltiples referencias jacobeas, decimos adiós al valle de Elorz.

Un largo tramo rompe piernas y técnico, sobretodo con barro, nos conduce hasta Tiebas y su castillo derruido siglo XIII (Km 13,2). Atravesamos la localidad, dejando a un lado la iglesia de Santa Eufemia, y pasado el campo de fútbol cogemos un camino que circula paralelo a la valla que delimita la autopista AP-15. Al llegar a una rotonda de enlace se cruza un túnel bajo la autopista para sortear después la carretera N-121. Más adelante, por otro pequeño túnel, esta vez bajo las vías del tren, llegamos a Muruarte de Reta (Km 17,3). Atentos a la señalización, porque antes de llegar a las primeras casas hay que desviarse hacia la izquierda por la pista asfaltada. Siguiendo esta carretera local llegamos a Olcoz y con ello a la comarca de Valdizarbe (18,6). A la entrada de la población continuamos por la derecha para, en breve, tomar un camino que desciende por una loma y desde el que se obtienen unas buenas vistas de la comarca y el canal de Navarra. Por un pequeño tramo asfaltado y una pista posterior nos presentamos en Enériz (23,2), buen sitio también para complacer a una garganta reseca y un estómago vacío.

Se continúa por pista hasta que un mojón nos obliga a desviarnos a mano derecha entre los arbustos. Una buena estratagema para avivar el suspense, ya que tras la galería se descubre la silueta de Santa María de Eunate. Ermita románica, de planta octogonal y rodeada por una arquería, cuya originalidad le ha valido buena fama en el Camino de Santiago (Km 26). A un kilómetro de Eunate cruzamos la carretera para subir hasta Obanos. En la plaza de los Fueros de esta localidad, junto a la iglesia de San Juan Bautista, nuestro itinerario se funde con el de los peregrinos que salieron, en su gran mayoría, de San Jean Pied de Port o Roncesvalles (Km 28,3). Seguramente, tras una hilera de peregrinos mochila más numerosa que de costumbre, salimos de Obanos y bajamos hasta la carretera, que cruzamos para tomar un camino paralelo al río Robo. En breve llegamos hasta el arcén de la N-111 y a la entrada de Puente la Reina, localidad de gran tradición hospitalera. En el centro de Puente la Reina se cubren los 31,1 km de esta dura etapa.

Etapa 5: Sangüesa - Monreal

Junto a la iglesia de Santa María, testigo mudo del paso de millones de peregrinos a lo largo de la historia, se cruza por última vez el río Aragón para subir a Rocaforte. Entonces, pistas y sendas dibujadas entre las sierras de Aibar y Salajones toman la iniciativa para coronar el primer alto. Tras un breve respiro, se acomete la segunda subida y se desciende hasta el valle de Ibargoiti, cortado por pistas agrícolas que enlazan las poblaciones de Izco, Abínzano y Salinas de Ibargoiti, prólogo de Monreal.



Avanzando en línea recta por las calles Enrique de Labrit y Alfonso el Batallador giramos a mano izquierda para tomar la calle Mayor. Tras pasar la portada de Santa María la Real tenemos el último encuentro con el Aragón, río que cruzamos por un puente de finales del XIX que acabó con la estructura del puente románico del siglo XI. A la salida seguimos por la derecha y recorremos unos seiscientos metros por la carretera. Justo hasta el desvío a mano izquierda que se dirige a Rocaforte. Lo tomamos para coger en breve un camino que nace junto al arcén derecho y que sube por la colina donde se asienta Rocaforte (Km 2,5).

A la entrada de la localidad, una placa jacobea señala las opciones hacia Rocaforte y hacia el Alto de Aibar. Escogemos esta última y continuamos por la derecha para coger una pista que pasa junto a la fuente de San Francisco, donde también se ha habilitado una zona de recreo con merendero y varias barbacoas (Km 3). La pista se abre paso por un terreno abierto, sembrado de campos de cereal, vides y olivos dispersos y bajo el parque eólico de la sierra de Salajones. Sin fuertes repechos, pero en continuo ascenso, se avanza durante seis kilómetros hasta el alto de Aibar, que coronamos tras pasar un túnel (Km 9).

Una senda trazada sobre la carretera y con vistas al pueblo de Lumbier nos lleva a bajar rápidamente por la ladera de la montaña. Continúa guiándonos entre un pequeño pinar, a cuya salida abrimos una puerta provista de muelle para entrar en una pista. Más adelante, pasado un paso canadiense en la zona del barranco Basobar, la pista curvea y ¡ojo!, porque hay que abandonarla por un portillo de madera que se encuentra a nuestra izquierda (Km 12). Por otra pista forestal, con la referencia cercana de una línea de aerogeneradores en la cresta de la sierra, vamos superando el desnivel. Un kilómetro después de una nave ganadera alcanzamos un alto de la sierra de Izco y los 770 metros de altitud, la cota más alta de la etapa (Km 15,9).

Por un pequeño bosque de coníferas bajamos hasta una pista agrícola que conduce a Izco, entrando así en el valle de Ibargoiti. A las puertas de Izco nos recibe un crucero moderno y un panel informativo del valle y sus poblaciones. La señalización lleva hasta la plaza, donde se encuentra el frontón y el albergue de peregrinos (Km 17,8). A la salida del pueblo proseguimos por otra pista parcelaria recta y con varias ondulaciones que llega hasta Abínzano, segundo núcleo habitado del valle (Km 19,8). Tras Abínzano, más de lo mismo. Se avanza por la monótona pista durante otra hora más hasta las afueras de Salinas de Ibargoiti. Sin entrar en esta población, cruzamos un puente sobre el río Elorz (Km 24,3) y giramos a la izquierda para continuar brevemente junto al río. Por un reconfortante y último tramo bajo un robledal tupido de arbustos de boj nos presentamos en Monreal. Cruzado su puente medieval sobre el Elorz se continúa de frente por la calle Santa Bárbara para girar a la izquierda y subir las escaleras que acaban junto a la puerta del albergue (Km 27,2).

Etapa 4: Ruesta - Sangüesa

A la salida, una súbita bajada lleva a cruzar el río Regal para tomar una pista forestal que sube por el monte Fenerol. El esfuerzo es recompensado con unas magníficas vistas del pantano de Yesa, el despoblado de Tiermas y la sierra de Leyre. Una vez arriba, el Camino se deja caer cómodamente hasta Undués de Lerda. Después, sendas y aburridas pistas de concentración se abren paso hasta Sangüesa, último reencuentro con el río Aragón.



Sobre el abultado empedrado de las calles de Ruesta y echando la vista atrás para contemplar una última panorámica de un pueblo del pasado reciente, colonizado por la masa arbórea y que se niega a sucumbir a la ruina y al despoblamiento total, descendemos hasta una pasarela apoyada en pilares de piedra que permite salvar el río Regal, cuyo cauce baja a morir al pantano. Pasado el camping llegamos junto a la ermita de Santiago, templo románico abandonado a su suerte. Al paso por la ermita le coge el testigo una pista forestal que se encargará de guiar nuestros pasos en la subida por el monte Fenerol. No hay pérdida. Sólo hay que prestar atención a un desvío de noventa grados hacia la izquierda que puede pasar desapercibido (Km 2,7).

Tomado el desvío, el desnivel se endurece y según vamos ganando altura el bosque queda a nuestros pies y permite deleitarse con una bonita panorámica del pantano de Yesa, el despoblado de Tiermas - que al igual que Ruesta fue abandonado forzosamente por sus vecinos cuando construyeron el embalse - y la barrera rocosa de la sierra de Leyre. Alcanzando el alto (Km 6,4) comenzamos a descender sin prisas y por un terreno abierto donde se entremezcla una vegetación rasa de media montaña con las siembras de cereal. Undúes de Lerda dista cinco kilómetros. Cuando por fin se observa su estampa medieval de tonos terrizos se aviva sin querer el paso y tras un tramo de calzada romana se nos exige un peaje en forma de esforzado repecho para entrar en este pueblo zaragozano (Km 11,3).

El segundo tramo de la etapa presenta un terreno más favorable. Nos alejamos de Undués por un sendero que se abre paso entre el matorral y que desciende por la cresta de la montaña hasta el llano. Un panel informativo nos da la bienvenida a Navarra, Aragón llega a su fin y, según los datos del GPS, ya hemos avanzado 98,8 kilómetros desde Somport. (Km 14,6). Más adelante entramos en una aburrida pista de concentración que nos acompaña durante cerca de una hora y que, con muchas ganas, dejamos por la izquierda. Tras un leve cambio de dirección salimos a una pista asfaltada que atraviesa una zona conocida como Llano del Real, salpicada de fincas rústicas. Pasado bajo el puente de la variante entramos en Sangüesa. Dejamos a mano izquierda la plaza de toros y rectos, por la calle Magdalena, llegamos a la rotonda donde está expuesto el portal de Carajeas, una de las puertas de la muralla del siglo XIII. Seguimos de frente para entrar en la calle Enrique de Labrit, donde se encuentra el albergue (Km 21,8).

Etapa 3: Arrés - Ruesta

De las frondosas laderas del monte Samitier se desciende a un mar de cereal surcado por pistas agrícolas y que convive junto a un paisaje de badlands y barrancos formados por la erosión del agua. El itinerario descarta el paso por la localidad de Martes y, ya en la provincia de Zaragoza, hace lo propio con Mianos para dirigirse a Artieda. Desde aquí, por una pista agrícola, carretera y una senda sombría a orillas del embalse de Yesa se accede a Ruesta.



Con las primeras luces del día nos despedimos de Arrés por una senda pedregosa rodeada de boj que desciende hasta una pista. En los primeros compases de la etapa nos obliga a dar un rodeo para evitar pisar los campos de cereal y terminamos girando noventa grados a la izquierda para recuperar el rumbo oeste. Unos veinte minutos después nos encontramos a pie de pista con un complejo agropecuario y de turismo rural conocido por la Pardina del Solano (Km 3,7). Seguimos recto y, kilómetro y medio más adelante, dejamos a mano izquierda un desvío que lleva al pueblo de Martes. Continuamos por la pista y fijando la vista en las curiosas estructuras geológicas, conocidas como badlands, que afloran a los lados del camino. Dejamos la pista de concentración al cruzar la carretera que se dirige a Martes (Km 7) y giramos a la izquierda para ganar una pequeña loma junto a una nave agrícola. Un desvío a mano derecha nos planta de nuevo en otra pista de concentración por la que seguimos avanzando.

Traspasado el límite entre las provincias de Huesca y la entrante Zaragoza, accedemos al barranco de Sobresechos para vadear su cauce que, salvo en época de fuertes lluvias, no debe suponer ningún problema (Km 10,3). Cruzado este barranco nos encontramos pronto con otro curso de agua que baja por el barranco Calcones. Una vez superado afrontamos una corta subida y ya por terreno favorable enlazamos con una pista asfaltada. Ésta conduce a Mianos, el primer pueblo que se divisa. Más adelante acabamos dejando la brea y, sin seguir hacia Mianos, cogemos un camino a mano derecha en dirección a Artieda (Km 13,4). Un incómodo tramo de sube y baja llega hasta la carretera que conduce inmediatamente hasta los pies de Artieda. El que decida terminar aquí la etapa debe subir hasta el centro del pueblo, donde se encuentra el albergue (Km 17,6). Para continuar hacia Ruesta no es necesario subir a Artieda, aunque merece la pena el esfuerzo para tomarse un respiro y reponer fuerzas. Ya no encontraremos más localidades en los once kilómetros que restan de etapa.

Habiendo subido o no, junto al desvío de Artieda cogemos una pista a mano derecha que pasados trescientos metros gira a la izquierda. Nos lleva hasta la A-1601 (Km 20,4), carretera que tomamos hacia la izquierda y que nos acompañará durante cuatro kilómetros. Pasado el punto kilométrico número 6 salimos de la carretera por la izquierda para tomar una senda que sube hasta un campo de cereal. (Km 24,4). Continuando por ella bordeamos el terreno y cruzamos la carretera para internarnos por un robledal que nos regala, por fin, un poco de sombra. En algunos puntos, entre el verde matorral se puede distinguir el azul del embalse de Yesa. Sin referencias, el final parece no llegar nunca. Al salir a un claro, dejamos a mano derecha la ermita románica de San Juan, en ruinas y cubierta por una estructura metálica. Un esfuerzo más y subimos hasta la carretera para entrar en Ruesta. (Km 28,7).

Etapa 2: Jaca - Arrés

Recuperada la dirección natural hacia poniente, se abandona Jaca bajo la atenta mirada de la peña Oroel y se continúa por una cabañera aprisionada entre la N-240 y el río Aragón. Vadeado el barranco de Atarés, el Camino de Santiago lleva a un mirador sobre la Canal de Berdún y desciende hasta Santa Cilia. Alguna cabañera más y el arcén de la nacional conducen a Puente la Reina de Jaca, localidad que se deja a mano derecha para acometer una esforzada subida por las faldas del monte Samitier y alcanzar Arrés.



Gracias a las conchas de bronce, estratégicamente colocadas sobre el pavimento, logramos avanzar por el entramado de calles del centro de Jaca. El recorrido permite ver la gótica torre del Reloj y la iglesia de Santiago. Junto a ella podemos girar a mano derecha por la calle del Coso y más adelante a la izquierda por la Bajada de Baños. Llegamos así a la rotonda donde se encuentra la gasolinera para tomar la N-240 en dirección a Pamplona. En breve, junto al cuartel militar, dejamos la nacional por nuestra izquierda y continuamos por una urbanización y un pequeño polígono hasta las afueras de Jaca. Llegamos así a los pies de la ermita de la Victoria, símbolo de la victoria sobre los musulmanes a la que acuden en romería los jaqueses el primer viernes de mayo. (Km 2,8).

En este punto cruzamos la N-240 y tomamos en breve una cabañera (cañada de ganado) que surge junto al arcén derecho y que transita sobre el bosque de ribera del río Aragón. Pasados veinte minutos se sale de nuevo a la nacional a la altura de la Botiguera para cruzar el río Gas (Km 5,2) y llegar junto a la caseta del Municionero. Un poste de madera del GR 65.3.2 indica el desvío hacia Atarés y San Juan de la Peña (ver apartado observaciones), pero nosotros continuamos de frente en dirección Santa Cilia por el GR 65.3. Enseguida, antes del punto kilométrico 288 de la N-240, se cruza la carretera y se deja por la derecha. Más adelante se vuelve a cruzar para coger un camino que llega hasta el barranco de Atarés, que normalmente trae agua y hay que vadear. (Km 7,7).

Una vez superado se sale a la carretera que sube hasta Atarés y, atención, la tomamos hacia la derecha. Nos conduce a un camino que iniciamos llaneando para derivar en un tramo con un perfil más acusado que alcanza el mirador de la Canal de Berdún, una pequeña atalaya sobre esta vasta depresión orográfica cubierta de cereal y surcada por el río Aragón y la franja gris de la N-240 (Km 11,3). Descendemos bruscamente y pasamos detrás del hotel Aragón y la histórica venta de Esculabolsas, antigua posada de caminantes y mercaderes. Tras salvar un regato de agua andamos unos metros campo a través y cruzamos la carretera A-1603 que sube a Santa Cruz de la Serós y San Juan de la Peña. Acto seguido continuamos recto por una cabañera que nos lleva hasta Santa Cilia de Jaca, localidad a la que entramos tras cruzar la carretera. El itinerario urbano nos lleva hasta el mismo núcleo histórico (Km 15,3).

Dejamos Santa Cilia por una cabañera y algunas rodadas pegadas a la nacional tras las que logramos restar dos kilómetros y medio más al total de la etapa. Llegando al punto kilométrico 300, cruzamos la N-240 y dejamos el camping Pirineos a mano derecha (Km 18,7). Pegados al arcén izquierdo recorremos dos kilómetros, hasta el punto kilométrico 302, y cruzamos la nacional para internarnos por una senda sombría que baja hasta la margen del río, donde cientos de peregrinos han aprovechado los cantos rodados para formar con ellos estructuras verticales semejantes a chimeneas. El conjunto de todas ellas forma un paisaje asombroso. En trescientos metros llegamos hasta el puente de piedra sobre el Aragón de Puente la Reina de Jaca (Km 21,4). Sin cruzarlo, dejamos esta localidad de servicios a mano derecha y continuamos rectos por una carretera local en dirección a Arrés, dejando a la izquierda la carretera A-132 que se dirige a Huesca. Más adelante, un poste de madera balizado con la indicación ?PR-HU 23. Arrés 3 Km? nos invita a tomar un sendero que asciende por la falda del monte Samitier. Después de un primer kilómetro con fuerte desnivel, la dureza va remitiendo para finalmente alcanzar los 700 metros de altitud en Arrés, fin de etapa. (Km 25).

Etapa 1: Somport - Jaca

A 1.630 metros de altitud, en pleno Pirineo oscense, el alto de Somport es el lugar soñado para iniciar una peregrinación a Santiago de Compostela. Por delante, 161 kilómetros y seis jornadas hasta llegar a Obanos, localidad en la que esta ruta confluye con el Camino Francés que parte de Roncesavalles. Rumbo norte-sur y guiado siempre por la brecha del río Aragón, el trazado de la etapa de hoy desciende el fresco valle en busca de la meseta jaquesa.



Tras salir del refugio, nuestros primeros pasos no tienen pérdida, hay una señal de madera con la indicación "GR 65.3 Canfranc Estación" y un mojón jacobeo labrado con las distancias a Santiago de Compostela (858 Km) y Undúes de Lerda, última población aragonesa (87 Km). Bajamos las escaleras que se encuentran junto al mojón para seguir descendiendo junto a la margen derecha de un joven río Aragón. Apenas recorridos 800 metros rodeamos la planta excavada del hospital de Santa Cristina, reconocido albergue fundado en la Baja Edad Media. Tras dejar la estación invernal de Candanchú a mano derecha, cruzamos la N-330, salvamos el pequeño desnivel gracias a unas escaleras y retomamos la marcha valle abajo. La presencia de algunos búnker de hormigón y el desafiante panorama de nuestra derecha, con alturas pirenaicas que se alzan sobre el campamento de Rioseta, facilitan la travesía hasta toparnos con la chimenea de la fundería del Anglasé, una torre de sillería que representa el único testigo de una antigua mina de cobre y hierro. (Km 3,2).

Después de un breve encuentro con el bosque salimos a una pista y giramos a la izquierda para salvar el cauce del río procedente de la Canal Roya. Acto seguido, abrimos un portillo de madera y retomamos la senda. Un kilómetro más abajo, un puente de madera permite cruzar las aguas del barranco de Izas, que también se desploman hacia el río Aragón. Continuamos bajando por un estrecho sendero comido por la exuberante vegetación y a espaldas del Coll de Ladrones, dos fuertes defensivos de 1758 y 1900 mimetizados sobre el peñasco. El aroma de un horno de pan abre el apetito llegando al arcén de la N-330, carretera que seguimos para entrar en Canfranc Estación. (Km 6,8).

Una acera pavimentada permite abandonar la población junto al río pero, tras las últimas casas, se vuelve al arcén de la carretera para cruzar un túnel. A la salida se gira a la izquierda para tomar unas escaleras que bajan al pie de la presa de Canfranc (Km 8,5). Cruzando el Aragón nos internarnos por una senda que zigzaguea sobre el cortado formado por la erosiva acción del río. Desde este mirador puede observarse la torre de Fusileros, fortificación militar del siglo XIX emplazada al borde de la N-330. En algunos tramos el camino se torna sombrío gracias a la cobertura de las hayas y desciende hasta el barranco de Ip, donde saluda una fría cascada. (Km 10). Cruzamos el puente, aún con la compañía del frescor de los helechos y el bosque, para recorrer un kilómetro y presentarnos en Canfranc pueblo. (Km 11,2).

La localidad se cruza por la calle Albareda, que divide el pueblo en dos mitades iguales, y se deja a mano izquierda la iglesia parroquial de la Asunción para cruzar el río Aragón por el puente medieval. Arropados entre la montaña y el río seguimos durante más de dos kilómetros hasta llegar a un paso subterráneo que atraviesa la N-330 y que obliga casi a agacharse. (Km 13,6). Otro tramo de dos kilómetros, con la perspectiva del río bajo nuestros pies, nos lleva a pasar junto a la entrada de la cueva de las Güixas, una gruta de estalactitas y estalagmitas. De inmediato se llega a la entrada de Villanúa, donde surge la primera alternativa de la etapa. La primera opción gira hacia la derecha, cruza el puente sobre el Aragón y continúa hasta la siguiente localidad por una cabañera (cañada para el ganado) paralela a la N-330. La segunda opción, la que sigue la guía, nos lleva hasta el centro de Villanúa. (Km 15,8)

Llegando junto al supermercado torcemos a la izquierda y abandonamos Villanúa tras dejar atrás la iglesia de San Esteban. Nos fiamos de las marcas rojas y blancas del GR, que nos guían durante más de una hora, primero por pista asfaltada y luego por pistas de tierra y piedras, hasta un puente sobre el Aragón (Km 21,4). Lo pasamos para llegar a la N-330, que cruzamos con cuidado para subir hasta Castiello de Jaca (Km 22,6).

Dejando a mano derecha la iglesia de San Miguel, se desciende calle abajo hasta la carretera nacional. La cruzamos para llegar a la zona de servicios del pueblo y de seguido volvemos a salvar por otro puente el río Aragón. Un gratificante paseo por la margen del río nos lleva a vadear por unos pilares de piedra otro cauce, esta vez el del Ijuez (Km 23,8). Solventado este punto conflictivo retomamos la marcha media hora más hasta cruzar la carretera y después continuamos más de dos kilómetros pegados al arcén y por algunas cabañeras paralelas a la N-330. Llegamos así hasta la ermita de la Victoria (Km 28,3) y un puente, tras el que afrontamos el fuerte repecho de la cuesta de la Salud para entrar en Jaca. Rectos, por la avenida de Francia, llegamos hasta la plaza de la Catedral y continuamos por la calles Bellido y Puerta Nueva para girar a la derecha por la calle del Hospital y de nuevo a la derecha por Conde Aznar, donde se encuentra el albergue. (Km 30,5) Fin de etapa.

viernes, 9 de abril de 2010

Camino Aragonés

La peregrinación por el Camino Aragonés fue uno de los primeros y más utilizados trazados jacobeos.

El origen

En qué año, quién fue el primer peregrino y cómo accedió desde Francia al alto de Somport con la intención de dirigirse hacia la tumba del Apóstol Santiago, es uno de los tantos secretos que la Historia se guarda para ella. Fuentes e historiadores avalan que los primeros peregrinos, antes del año 1000, no entraban en España por Somport sino a través del puerto del Palo. Utilizaban el ramal principal de la calzada romana que comunicaba Zaragoza con el Bearn francés (Item a Caesarea Augusta Beneharno), paraban en el monasterio de San Pedro de Siresa que ya existía a mediados del siglo IX y bajaban por el valle de Hecho hasta el río Aragón, donde hoy se encuentra Puente la Reina de Jaca. Desde este lugar se dirigían a Pamplona. En otra corriente diferente se encuentra la postura de Isaac Moreno Gallo, ingeniero de Obras Públicas que ha revolucionado la idea que teníamos de las calzadas romanas. En la web www.traianvs.net/viasromanas escribe al respecto del itinerario del Camino Aragonés por el puerto del Palo: "Todo indica que el origen de este camino fue el tránsito del ganado para el aprovechamiento de los pastos del fondo del valle y el trajín de arrieros y de mulateros que por diversos motivos preferían eludir el camino principal del Somport. Su trazado y su técnica en general no superan la que pudiera aplicar un pastor, aunque algunos historiadores han imputado esta obra a los excelentes ingenieros romanos".

El libro V del Codex Calixtinus, obra del siglo XII y atribuida a Aymeric Picaud es considerada la primera guía de peregrinos de la historia. En ella ya aparece como trillado el itinerario por Somport: "Cuatro son los itinerarios que conducen hacia Santiago y que en Puente la Reina, en tierras españolas, confluyen en uno solo. El primero pasa por Saint-Gilles, Montpellier, Tolosa y Somport...". La guía se refiere a la Vía Tolosana, utilizada sobre todo por peregrinos italianos y de la Provenza que confluían en Arlés y avanzaban rumbo oeste a Montpellier y Toulouse para ir virando al suroeste, llegar hasta Oloron Saint Marie y Borce y ascender Somport desde el valle de Aspe Francés. La guía también menciona que "Desde el Somport a Puente la Reina hay tres cortas etapas. La primera va de Borce, una villa situada al pie del Somport en la vertiente de Gascuña, hasta Jaca. La segunda va de Jaca a Monreal. La tercera de Monreal a Puente la Reina". Una distancia excesiva para un peregrino que marchara a pie e incluso para alguien que viajase en caballo ya que una persona con un estado físico normal tarda hoy seis días en cubrir este trayecto.

El Camino Aragonés en la actualidad

Desde Somport hasta Puente la Reina, el Camino de Santiago Aragonés recorre un total de 164,3 kilómetros en seis etapas, lo que hace una media alta de 27,4 kilómetros por jornada. En comparación, el Camino Francés, desde Saint Jean Pied de Port hasta la misma localidad navarra solventa su itinerario con 91,6 kilómetros (72,7 menos que el Aragonés) y en tan sólo cuatro días.

El Camino discurre por las provincias de Huesca, Zaragoza y Navarra. Desde Somport hasta Artieda transita por la comarca de la Jacetania, región vertebrada por el río Aragón y que engloba los altos valles del Pirineo, las sierras de Oroel y San Juan de la Peña y la depresión orográfica de la Canal de Berdún, donde alternan especies más mediterráneas con los campos de cereal. Tras Artieda, el itinerario penetra en la comarca zaragozana de las Cinco Villas, donde se encuentran Ruesta y Undués de Lerda. Posteriormente pasa a la Navarra Media oriental, se despide del río Aragón en Sangüesa y continúa por las despobladas sierras de Aibar e Izco para bajar hasta el valle de Ibargoiti. Una última jornada por el valle de Elorz y la quebrada sierra de Alaiz entre robles y quejigos da paso a Valdizarbe, valle mediterráneo dibujado por los cultivos de cereal, hortalizas y vides.

Información sobre las 6 etapas del Camino Aragonés

Etapa nº1- Somport - Jaca 30,5 Km
Etapa nº2- Jaca - Arrés 25 Km
Etapa nº3- Arrés - Ruesta 28,7 Km
Etapa nº4- Ruesta - Sangüesa 21,8 Km
Etapa nº5- Sangüesa - Monreal 27,25 Km
Etapa nº6- Monreal - Puente la Reina-Gares 31,1 Km